INICIO DE UN NUEVO CURSO  – 2   Monitorización de Consumos

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“Lo que no se define no se puede medir, lo que no se mide no se puede mejorar, lo que no mejora, empeora siempre.”

En otras palabras:

“para mejorar hay que conocer.”

La mayoría de empresas conocen al dedillo “casi” todos sus costes.

  • Los costes de materiales con sus correspondientes mermas,
  • Los costes derivados de la mano de obra,
  • Los costes de infraestructura y gastos generales,
  • Los costes de comunicación y el retorno que les proporciona la inversión en publicidad …

En general todos aquellos costes que intervienen en el proceso productivo y por tanto condicionan su competitividad.

Este conocimiento profundo les permite gestionar compras y contrataciones y por tanto optimizar su proceso. Pero con frecuencia, el coste correspondiente a los consumos energéticos no se conoce-gestiona en grado similar. Esto se debe a que tradicionalmente se consideran “gastos necesarios e irrenunciables” pero por desconocimiento o desinformación no se asimilan a gastos gestionables.

En los últimos tiempos con la subida de los costes de la energía – especialmente la energía eléctrica – la mayoría de empresas han adoptado medidas encaminadas a reducir el coste de sus consumos, pero normalmente estas medidas se reducen a contratar la energía de forma más barata.

En otras ocasiones son las propias compañías comercializadoras las que presentan propuestas de ahorro con productos orientados al ahorro pero que no llegan a los niveles de eficiencia más altos. Estas propuestas vienen aderezadas con precios muy atractivos y financiaciones muy cómodas.

Esta estrategia provoca que los clientes no optimicen sus inversiones y se vean abocados a un consumo mayor del deseable a largo plazo. De esta forma la comercializadora se asegura un cliente con un consumo medio a largo plazo y el cliente se ve perjudicado por una inversión y gestión no optimizada.

La buena noticia es que también es posible gestionar nuestros consumos energéticos.

Mediante la instalación de sistemas monitorizados podremos conocer de primera mano y en tiempo real:

  • Como se produce el consumo
  • Cómo reacciona la instalación a nuestras rutinas
  • Qué potencia necesitamos para funcionar en cada instante y cómo optimizar su uso
  • Qué penalizaciones soportamos y cómo evitarlas
  • Qué costes se derivan del consumo y en qué momento resulta más caro consumir

Además podremos establecer ratios comparativos entre distintas instalaciones – o zonas de una misma instalación – a fin de establecer qué parte de la producción resulta más costosa y por tanto debe soportar un mayor reparto de los costes energéticos.

En definitiva podremos gestionar debidamente también el consumo de energía y de esta forma reducir costes y aumentar nuestra competitividad.

Y lo mejor de todo es que esta gestión no restará mucho tiempo a la gestión cotidiana del negocio, ya que el apoyo y seguimiento proporcionado por anima, facilitará la integración de los sistemas de control sin que suponga un sobreesfuerzo para el cliente.

Por otra parte la inversión en estos sistemas no tiene por qué ser un problema. En este campo como en todas nuestras propuestas, se desarrollará la solución ideal para cada caso, optimizando la inversión y adecuándola a las necesidades de cada cliente.

Más información en: Gestión de Consumos

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